Silogismo del mexicano feliz:
Trabajaré sólo cuando haga falta.
Viviré la vida como si nada hiciera falta.
Ergo: nunca trabajaré.
***
Le conté todas mis penas al psicoanalista. Guardaba un silencio sardónico, así que voltee: estaba reprimiendo la risa. Fue la mejor terapia: nos morimos de la risa de todas mis penas.
11.24.2010
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Muy muy bueno!!
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